¡Buenos días de nuevo!

Cuéntame, ¿qué tal te va? ¿has tenido tiempo para poner en práctica todo lo que aprendimos sobre la apertura del diafragma? Si te perdiste el post, puedes volver a leerlo aquí. Como ya te he comentado anteriormente, la apertura del diafragma (de lo que hablamos el otro día) y la velocidad de obturación (tema que trataremos hoy), son los dos pilares básicos y fundamentales para poder comenzar a utilizar el modo manual de tu cámara. ¿Impaciente? ¡Vamos a ello, ya estás a punto de conseguirlo! 🙂

Si el otro día decíamos que la apertura se refiere al tamaño del agujero por el que entra la luz (mis disculpas de nuevo por hablar con términos tan poco propios, pero prefiero que se me entienda bien), la velocidad se refiere al tiempo durante el cual ese agujero permanece abierto. A menor velocidad, más tiempo estará el agujero abierto y más luz entrará. A mayor velocidad, el agujero estará abierto menos tiempo y entrará menos luz.

diafragma

 

Y esto está íntimamente relacionado con la apertura:

  • Si la apertura es grande, el agujero está muy abierto y ya entra mucha luz, por lo que generalmente la velocidad debe ser alta (que esté poco tiempo abierto). ¿Por qué? Porque si no lo hiciéramos así entraría demasiada luz y la fotografía aparecería demasiado clara (sobreexpuesta o «quemada»).
  • Si la apertura es pequeña, entra poca luz, por lo que en general, la velocidad debe ser menor (agujero mucho tiempo abierto). Si no lo hiciésemos así entraría poca luz y la foto quedaría muy oscura (subexpuesta).

 

Pero además la velocidad también afecta al movimiento, y es aquí donde vas a entender cómo la velocidad de obturación puede ayudarte a hacer fotos más creativas.

Cuando la velocidad es rápida, el movimiento se «congela» y podemos obtener fotos como esta:

drip-1048722_1920

 

O como esta:

humpback-whale-431902_1920

 

O incluso esta:

fitness-332278_1920

 

Sin embargo, si la velocidad es lenta, aquello que fotografiemos aparecerá «movido». Es lo que ocurre en fotografías como esta, en la que las luces de los coches aparecen como líneas continuas:

street-692157_1280

 

O por ejemplo, si hacemos una fotografía del mar con velocidades lentas, veremos una especie de neblina debida al movimiento del agua:

ocean-869376_1920

 

Y si el otro día comentábamos que existe un modo semiautomático de prioridad de apertura, también existe un modo semiautomático de prioridad de velocidad en las cámaras réflex. En el caso de Nikon y Sony suele representarse con la letra «S», en el caso de Canon suele ser «Tv»

DialModo

Si quieres practicar todo esto de lo que hemos hablado, puedes empezar eligiendo este modo semiautomático y la cámara elegirá el valor de apertura adecuado correspondiente para que la foto te quede bien expuesta, es decir, ni muy clara ni muy oscura.

Yo te recomiendo que empieces utilizando los modos semiautomáticos para comenzar a entender cómo funcionan la apertura y la velocidad y el efecto que tienen en las fotos y después pases al modo manual, en el que ya eliges tú los dos valores, tanto el de apertura como el de velocidad.

Y por último, si ya estás lista para pasar al modo manual (siiiiiii, ¡por fin!!! :)), para saber si la foto te va a quedar bien expuesta (ya sabes, ni quemada ni muy oscura), debes fijarte en el exposímetro, una escala que podrás ver en el visor de la cámara.

Aquí una imagen con la que se entiende muy bien:

Exposimetro

 

Para que la exposición sea correcta, la flechita debe indicar un valor 0 o próximo a 0. Si el valor se nos va hacia la derecha, la foto quedará sobreexpuesta (muy clara o quemada) y si se va hacia la izquiera lo contrario, la foto quedará muy oscura. Si te ocurre algo de esto, debes cambiar o bien el valor de apertura o bien el de velocidad hasta conseguir que el exposímetro marque el valor correcto.

De todas formas también te digo que es mejor comprobarlo, cuando la cámara te indique que la exposición es correcta, haz la foto. Si la ves demasiado clara o demasiado oscura siempre puedes cambiar los valores y hacer que la flecha se desplace un poco hacia la derecha o un poco hacia la izquierda, hacer la foto y comparar para ver cuál es el mejor resultado. Lo digo porque a veces el exposímetro indica que está bien y luego al mirar la foto ves que o bien está muy clara o bien muy oscura.

¿Qué te ha parecido? ¿A que no es tan difícil cuando empiezas a practicar paso a paso con tu cámara? De todas formas, si aún te ha quedado alguna duda, no dudes en dejar un comentario, intentaré ayudarte lo mejor que pueda ;).

Y aún nos queda algo más por explicar, algo también muy importante para poder conseguir que tus fotos estén correctamente expuestas, que es el valor ISO.

Pero de esto hablaremos en próximos capítulos, de momento… ¡¡¡a practicar!!! 🙂

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